ALIMENTACIÓN CONSCIENTE

MEJORA TU RELACIÓN CON LA COMIDA:

 

Si lo que has hecho hasta ahora no funciona, haz algo distinto.
Einstein



¿Estás atrapado en dietas perpetuas?

¿Comes y te asaltan sentimientos de culpabilidad?

¿No sabes cuando ni como parar de comer?

¿Diferencias los distintos tipos de hambre?

¿Quieres mejorar la relación con tu cuerpo?

¿Comes cuando sientes ansiedad o cuando estás aburrido o triste?



CON ALIMENTACIÓN CONSCIENTE, APRENDERÁS UN MODO DE COMER MÁS CONSCIENTE Y A DIFERENCIAR LOS DIFERENTES TIPOS DE HAMBRE (EMOCIONAL, SENSORIAL, DE ESTÓMAGO, MENTAL…) ; A COMER PRESTANDO MÁS ATENCIÓN , ATENDIENDO A TUS SENSACIONES Y A TUS NECESIDADES; A DISFRUTAR DE LA COMIDA; A SENTIRTE SACIADO CON MENOS CANTIDAD; A RESPONDER EN VEZ DE REACCIONAR,....





En este curso de alimentación y conciencia plena podrás adquirir las herramientas necesarias para conocer tus necesidades reales y darle a tu cuerpo lo que necesita. Aprenderás a conseguir hábitos saludables duraderos y a disfrutar de la comida sin sentimientos de culpabilidad.

No es una dieta, no es relacionarse con el cuerpo desde el control, es adquirir intención y responsabilidad en tus elecciones ¿Cómo me quiero sentir al comer ? ¿Cuánto necesito?



OBJETIVOS:

 

Adquirir información nutricional básica.

 

Aprender a comer con conciencia , sin el piloto autómatico. “Cuando camines , camina; cuando comas, come”.

 

Escuchar al propio cuerpo. Adquirir la sabiduría para hacer elecciones saludables, nutritivas y placenteras.

 

Aprender prácticas de conciencia plena (Mindfulness) para lograr hábitos de vida saludables.

 

Comprender que lo importante no es “Qué comer” sino “Cómo comer”

 

Relacionarte con tu cuerpo desde la confianza y no desde el control y el miedo a engordar, liberándote del sufrimiento de dietas restrictivas, de sentimientos de culpabilidad y de la crítica excesiva.

 

Reconocer las señales de hambre, plenitud, saciedad y satisfacción que serán la guía para alimentarte con conciencia.

 

Manejo de los atracones.

 

Reconocer nuestros pensamientos y emociones en torno a la comida, para darles la respuesta adecuada.

 

Aprenderemos a diferenciar los diferentes tipos de hambre (emocional, sensorial, de estómago, mental…) y a la vez sabremos dar respuestas diferentes a ese malestar que no sea comer.

 

Mejorar la gestión del estrés y de otras emociones (ansiedad, vacío, aburrimiento,...) que pueden llevarte a comer de un modo inconsciente. ­



ACOMPAÑAR Y SOSTENER esas emociones con amabilidad. Cuando escuchamos cómo se siente nuestro corazón, éste se siente reconfortado y escuchado y poco a poco va desvaneciéndose la emoción que originó nuestro malestar.

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    Alimentar tu voz compasiva frente a la autocrítica excesiva.